A partir del 3 de noviembre, los estudiantes de primaria y secundaria no podrán utilizar celulares ni tabletas durante la jornada escolar, tanto en las aulas como en el recreo. Los dispositivos podrán permanecer guardados en las mochilas y utilizarse únicamente ante una emergencia o situación particular.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la medida fue acordada por las autoridades educativas de las 32 entidades y busca reducir las distracciones, recuperar la creatividad y favorecer el aprendizaje y la convivencia entre los alumnos.
Aunque la regulación podría mejorar la atención y concentración, el psicólogo Fernando Alfaro advirtió que los maestros podrían enfrentar casos de estrés entre estudiantes que han desarrollado una fuerte dependencia del celular y del contenido digital.
Por ello, consideró importante que la aplicación de la medida esté acompañada de orientación y apoyo para facilitar la adaptación de los alumnos.

