Los apagones y variaciones en el suministro eléctrico registrados en distintas regiones de Coahuila están provocando afectaciones adicionales en la distribución de agua potable, debido a que los cortes de energía detienen la operación de los pozos y, con ello, el bombeo hacia las redes municipales, advirtió el gobernador Manolo Jiménez Salinas.
El mandatario señaló que esta problemática ya se ha presentado en municipios como Torreón y Sabinas, además de otras zonas del estado, por lo que su administración solicitó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reforzar las acciones para evitar que las fallas eléctricas terminen impactando otro servicio básico para la población.
“Entonces, pues de un problema de no tener luz, ahora es un problema de no tener agua”, expresó Jiménez Salinas al explicar que cuando un apagón interrumpe la energía de los pozos, estos dejan de bombear e inyectar agua a las redes de distribución.
Indicó que el Gobierno del Estado ya tuvo comunicación con personal nacional de la CFE para plantear las afectaciones, mientras que, en el caso de Saltillo, el alcalde también ha sostenido reuniones relacionadas con el problema. Sin embargo, puntualizó que la situación no se limita a la capital, pues existen reportes en diferentes puntos de Coahuila.
“En Torreón ha habido cortes de pozos de agua, en Sabinas ha habido cortes de pozos de agua, en varias partes que nos afecta, que nos afecta. Entonces, yo pienso que es muy importante que se fortalezca una estrategia en la CFE, sobre todo para que por fallas de un servicio no le pegue a otro”, manifestó.
Jiménez Salinas agregó que ha pedido a los alcaldes analizar proyectos alternos que permitan mantener la operación de los sistemas de agua cuando se presenten interrupciones eléctricas, con el objetivo de evitar que una falla en el suministro de energía provoque también desabasto de agua.
El gobernador señaló además que los apagones tienen repercusiones en la actividad industrial, ya que la interrupción de energía detiene procesos productivos y posteriormente obliga a reiniciar maquinaria y operaciones, lo que puede representar pérdidas económicas para las empresas.
En materia de infraestructura hidráulica, consideró que después del proyecto Agua Saludable para La Laguna debe avanzarse en el fortalecimiento de las redes de distribución de los municipios, debido a que su antigüedad y las fugas representan uno de los principales problemas para los organismos operadores. Por ello, consideró importante impulsar un proyecto nacional que permita modernizar esta infraestructura y mejorar el aprovechamiento del agua disponible.

