La Otra Plana

Por Julián Parra Ibarra

En más de una ocasión en este mismo espacio he reiterado que mucho del trabajo que se realiza en diversos rubros en el lado coahuilense de La Laguna, se va por la borda por la irresponsabilidad, indolencia y falta de sensibilidad del gobierno estatal del otro lado del río Nazas, y quizá esto solamente lo entendamos bien los laguneros pero lo que pasa de un lado de los márgenes del río, impacta con la misma fuerza del otro lado y viceversa.

Coahuila no queda al margen de lo que suceda en Durango, si esto ocurre en territorio lagunero.

En los años difíciles del dengue acá se hacían esfuerzos importantes para combatir la presencia del mosquito, mientras que de aquél lado se minimizaron el problema y por tanto las acciones, al grado que uno de los casos detectados en una escuela de Durango, sin mayor atención la persona infectada fue enviada a su casa porque su domicilio estaba en Torreón, sin advertir a las autoridades sanitarias coahuilenses que hacia su territorio iba una persona con un cuadro de dengue comprobado. Esto es sólo un ejemplo.

En el tema de la seguridad la situación no ha sido diferente. Cuando los niveles de violencia e inseguridad alcanzaron la cresta más alta, y en los esbozos del operativo Laguna Segura, los jefes militares responsables llegó un momento en que explotaron y en un tono formal pero muy severo le reclamaron al gobernador duranguense que explicara por qué siempre que se activaba el Código Rojo, siempre los últimos en llegar, si es que lo hacían, eran los elementos policiacos estatales.

La Laguna duranguense, ya se sabe, es un caso único a nivel nacional: les cerraron el Cereso porque era el cuartel general de un grupo delictivo solapado por las autoridades estatales encargadas del Centro Penitenciario; les desaparecieron los cuerpos policiacos municipales en Gómez Palacio y Lerdo por supuestos nexos con la delincuencia organizada, y hasta la fecha sigue sin policías desde enero pasado; durante cerca de un semestre no existieron tránsitos porque media docena de ellos fueron asesinados en diferentes cruceros en una media mañana en calles de Gómez Palacio y Lerdo.

Durante todo ese proceso, el gobernador Jorge Herrera Caldera jamás fue capaz de pararse en La Laguna a dar una explicación o al menos a lanzar una palabra de aliento, ni siquiera para que por lo menos los laguneros se enteraran de que sí tienen Gobernador. Jamás mostró interés ni el deseo de ser solidario ante la grave problemática que padece una porción del estado que él dice que gobierna.

De unas semanas a la fecha se han venido cometiendo una serie de ataques pirómanos a operarios y unidades de la línea Transportes del Nazas mejor conocida por la población como ‘Los Rojos’, habida cuenta que hay otra línea más, la Moctezuma de La Laguna, ‘Los Verdes’, que cubren la ruta urbana entre Torreón Gómez Palacio y Lerdo. Uno de los choferes atacado, murió como consecuencia de las quemaduras porque fue incendiado dentro del camión en que se ganaba la vida.

Propietarios y choferes de ‘los rojos’, apoyados ya por otras líneas de transporte público, hicieron un paro de actividades y fueron a refugiarse al ‘Edificio Durango’ sede de la representación del Gobierno del estado en La Laguna, pero resulta que ya no hay delegación del Autotransporte en la región, fue cerrada apenas hace un par de semanas, supuestamente porque personal fue amenazado de muerte por no conceder unos permisos para taxis que les exigían supuestos delincuentes, aunque al parecer coludido con éstos, estaba quien fue titular de la dependencia ahora desaparecida.

En su visita a la Vice Fiscalía, los choferes se lamentaron de lo que les viene ocurriendo y expusieron el temor que sienten de salir a trabajar en esas condiciones porque se saben en riesgo de que cualquiera de ellos pueda ser atacado como ya sucedió a cinco de sus compañeros. La respuesta fue simple, sencilla y contundente: si tienen miedo de salir a trabajar ¡Pues no salgan!

Esta misma semana estuvo en La Laguna Jorge Herrera Caldera y alguno de los reporteros que se salió del script –porque siempre que visita La Laguna, se ‘sugiere’ a los reporteros de la fuente que no le pregunten de determinados temas, sobre todo si son de seguridad-, le cuestionó al mandatario sobre el asunto de ‘Los Rojos’.

Palabras más, palabras menos, la respuesta del mandatario fue que, sin querer aparecer como un grosero, que eso no se lo preguntaran a él, sino la la Fiscal del Estado, Yadira de la Garza, que es la encargada de manejar ese tipo de temas, porque él no tenía la información.

O sea ¿Cómo? ¿No entiendo? ¿El supuesto líder enterrando la cabeza  cuando se le pregunta acerca de la que es una de sus obligaciones primarias, la de garantizar la seguridad de las personas y sus bienes entre sus gobernados?

O sea ¿Cómo? ¿Un ´gobernador’ que no está enterado de la principal problemática que se padece desde hace años en la región más importante del Estado, pero a la que nunca le ha dado importancia por no ser la capital?

Pero en realidad eso no debiera sorprenderle a nadie, Jorge Herrera se ha distinguido por todo en estos tres años, menos por asumir su responsabilidad, menos por ser un gobernante, ya no bueno o malo, simplemente gobernante. El señor está más entretenido por organizar la piñata por los 450 años que cumple Durango –la ciudad, que no el Estado-, y por la que deberán de pagar todos los duranguenses.

Jorge Herrera y su 4:50 volvió a mentir durante la toma de posesión de Pepe Campillo como alcalde de Gómez Palacio el 31 de agosto pasado cuando dijo que los que estaban por venir serían los mejores tres años de Gómez Palacio, como mintió el día de su propia toma de posesión cuando dijo que había llegado el tiempo de La Laguna, y los siguientes tres años la dejó sola, sumida en su peor crisis de inseguridad, de desempleo, de desgobierno, de abandono gubernamental.

Con un gobernador así, en La Laguna de Durango para qué se quieren enemigos. Y lo malo es que el cáncer que Jorge Herrera y su 4:50 ha dejado crecer, es imposible que no se le transmita a La Laguna de Coahuila. Los dos camiones ‘Rojos’ incendiados en Torreón este miércoles y jueves, son producto de un problema originado y no atendido en La Laguna de Durango.

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@JulianParraIba