UNIMEDIOS/ Jazmín Hilario.- Alrededor de 100 y 120 son los permisos que solicitaron los comerciantes ubicados en la plaza San Francisco, los cuales tienen como obligación, colocarse bajo la Plaza, con el objetivo de no dañar las estructuras del lugar, así lo dijo Jorge Bazaldúa, subdirector de Pisos del municipio de Saltillo. 

Manifestó que el reacomodo se dio hace un año y contempla también la reducción de los negocios colocados, dicha situación se presentó debido a que los puesteros deben permanecer bajo la Plaza San Francisco, lo que representa estar sobre la calle y tener de cerca el tráfico vehicular.

“En años anteriores trabajaban en lo que era la parte de arriba de la plaza, desde el año pasado nos pidieron que la respetáramos por la cuestión de la remodelación, se hizo el reacomodo sobre Juárez en la cera sur hacia General Cepeda, los que están sobre Ateneo año con año han trabajado ahí y así se quedaron”, destacó el funcionario municipal.

Indicó que la mayoría de los locales que se encuentran en esta parte del centro histórico miden aproximadamente 3×3 metros y la medida se acortó para evitar que los automovilistas tuvieran menos espacio para transitar, igual que los peatones.

Lo anterior representa para algunos comerciantes un riesgo, ya que aseguran que la distancia entre el puesto y los automovilistas es muy corta, situación que les preocupa ya que la mayoría de las veces el transporte urbano es quien maneja a exceso de velocidad.

“Ahora que nos estamos poniendo aquí abajo como el año pasado, corremos peligro por las combis y el tráfico, arriba no corríamos tanto peligro, porque ahorita de repente pasa el transporte y se pega mucho a los puestos”, expresó Alma Delia, comerciante que tiene siete años trabajando en la Plaza.

Uno de los factores que preocupa a los comerciantes es la vigilancia en los alrededores, aseguran que solo un policía es el encargado de resguardar la seguridad e inspeccionar en el lugar.

Durante un recorrido que realizó el equipo de Unimedios en la Plaza San Francisco,  no se observó la presencia de algún elemento de seguridad y aunque cuenta con una caseta de vigilancia, a decir de los comerciantes, la mayor parte del tiempo permanece cerrada.

“Hay muy poca vigilancia pero sí hay, en la caseta debe haber un elemento de guardia por lo menos, el año pasado definitivamente había mucha más vigilancia y ahorita no”, comentó José Luis Florencio, quien tiene 20 años ofreciendo sus artículos navideños en el lugar.

Desde el  pasado 15 de noviembre los puesteros comenzaron a instalarse y tienen como fecha límite el 02 de enero para retirar sus puestos, además de dejar limpio los alrededores.

 

Publicaciones similares