Por Julián Parra Ibarra

Mi experiencia en los años de cobertura de la actividad y campañas políticas es que en el PAN, las luchas más encarnizadas que sostienen no son ni contra el PRI ni contra el PRD, sino entre panistas en las internas.

La historia ha sido recurrente y me parece que se va a repetir en la elección federal de este año; lo advierten los brotes de inconformidad que surgieron tras la definición de las candidaturas para las diputaciones federales y senadurías en varios estados del País, entre ellos Chihuahua, Nuevo León, Coahuila, Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Distrito Federal, Estado de México, Querétaro, San Luis  Potosí, Sinaloa, Veracruz, Tlaxcala y Tamaulipas, entre otros.

Algunos ejemplos de panistas de peso y renombre que fueron bateados por su partido: Javier Corral en Chihuahua, Manuel Clouthier –el hijo del mítico Maquío– en Sinaloa, José Ángel Córdoba Villalobos –el ex secretario de Salud del gobierno calderonista- en Guanajuato, y Jorge Zermeño Infante –ex alcalde de Torreón, ex aspirante a la gubernatura y ex embajador de México en España- en Coahuila.

En Nuevo León, la ex dirigente estatal del PAN,  Alejandra Fernández, fue muy contundente cuando dijo respecto del dirigente nacional de su partido: “Gustavo (Madero) decidió proponer a lo peor que tenemos en el PAN”, al argumentar que con la designación del alcalde regiomontano Fernando Larrazábal, al que el propio CEN de su partido le promovió un juicio para expulsarlo de su partido, se mandaba un mensaje negativo al premiarlo con la primera posición en la lista de las diputaciones plurinominales de la entidad.

“Larrazábal es una vergüenza para el PAN”, fue la frase lanzada como dardo por la señora Isabel Miranda de Wallace –precandidata a la jefatura del gobierno del Distrito Federal por Acción Nacional-, en una entrevista para el periódico 24 Horas que encabeza el periodista Raymundo Rivapalacio Neri.

En Sinaloa, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó al PAN registrar a Manuel Clouthier Carrillo, a quien dentro de su partido le habían negado la posibilidad de buscar un escaño en el Senado. El hijo de Maquíobuscó ganarle el pleito a su partido porque sabía que la razón y la legalidad le asistían, pero luego les dio una cachetada con guante blanco al renunciar a la candidatura que el Tribunal obligaba que le otorgaran al actual diputado federal.

En Coahuila, de los nombres que se barajaban para encabezar la fórmula para el senado, indudablemente que el nombre fuerte, el de mayor peso, su mejor carta para ir a la constitucional para enfrentar al PRI, era Jorge Zermeño Infante.

Pero en una interna desaseada, descarada, el grupo que ha secuestrado al PAN en Coahuila y que encabeza ‘el primer compadre de México’ decidió otorgarle en un ‘cochinero’ de elección las posiciones a quienes, como lo asentó el diario El Norte de Monterrey en una nota que publicó el último día de febrero con el encabezado: “Arma rebelión azul premio a corruptos”, han sido acusados de alterar padrones, comprar y coaccionar votos, usar programas sociales y hasta de estar involucrados en chantaje a casinos.

En al caso de Coahuila la única variante de la afirmación del diario regiomontano sería en el último concepto y quedaría… “y hasta estar involucrados en el tráfico de influencias y beneficiarse con millonarias cantidades de dinero por el ‘servicio’ de coyotaje que realizó con los trabajadores mineros del carbón de nuestro estado en una amañada negociación con la CFE para el abastecimiento de toneladas del mineral para las carboeléctricas de la entidad”.

Luis Fernando Salazar Fernández y Guillermo Anaya Llamas –ahijado y padrino político- fueron los ganadores de la jornada del 19 de febrero. El primero encabezando la fórmula al senado, y el segundo encabezando la lista de las diputaciones plurinominales, asegurando ambos un escaño en las cámaras a las que aspiran a llegar.

Acompañando a Salazar en la fórmula al Senado va Jesús Ramírez Rangel, quien promovió vía Tomy Vives, una denuncia penal ante la PGR y la Fepade contra los actos de corrupción, de coacción del voto y del uso de programas sociales–muy comprobables-en contra del llamado ‘Niño Azul’.

La intención de Ramírez es lograr que inhabiliten a Luis Fernando como candidato, y como consecuencia de ello subir él a la primera posición para asegurar su lugar en el Senado y sin siquiera tener que hacer campaña. Anaya y compañía, sabedores de los malabares que se trae entre manos Ramírez Rangel, han decidido no hacer campaña aunque el PAN pierda en las urnas, pero con ello dejarían –si las autoridades electorales mantienen y permiten participar a la fórmula Salazar-Ramírez-, sin posibilidades de llegar al Senado a Chuy, pero sí asegurarían lugar para ‘El niño azul’.

El único pero de la pugna interna entre los grupos de Memo Anaya y Chuy Ramírez es la impugnación que presentó primero ante el CDE de su partido Jorge Zermeño Infante, en la que aporta pruebas suficientes para que se anule la elección interna y por tanto la fórmula que se proclamó ganadora, podría quedar sin efecto.

La premura del tiempo podría llevar al CEN del PAN –que pidió el expediente para su análisis y estudio pese a que en el estatal fue bateada por Julio Fisher al considerarla improcedente porque se presentó fuera de tiempo-, a definir una nueva fórmula con base en encuestas de conocimiento y presencia entre los panistas en la entidad.

Si aún en el CEN se hacen de la vista gorda -o le echan como los perros tierra a su caquita para taparla-, queda la instancia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federal. Hay pruebas suficientes, le doy una sola  (porque el espacio se termina), y de ello tengo en mi poder una fotografía que lo muestra.

Los dos días previos a la elección del 19 de febrero, los anayistas-luisfernandistas estuvieron haciendo llegar a militantes y adherentes un volante en el que le explican cómo deberían votar. Aparecen cinco recuadros con los nombres de cada uno de los aspirantes debajo de ellos, pero sólo uno de ellos aparece con fotografía, supongo que ya sabe la de quién es, con una enorme flecha naranja dirigida a la foto y dice ‘Vota así’. Luis Fernando Salazar, Senador. Y en un recuadro la leyenda: ‘No olvides marcar con una cruz sólo sobre la foto de Luis Fernando sin salirse del recuadro’.

¿Así o más dirigida la elección? En Coahuila como en otras entidades, el PAN dejó ir la oportunidad de ser competitivo, pero como dijo Alejandra Fernández, decidieron proponer a lo peor que tenían. Pues allá ellos, que con su pan se lo coman.

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