POR TERESA QUIROZ

UNIMEDIOS/ SALTILLO, COAHILA.- Susana Enríquez, una mujer de 55 años de edad, víctima del abuso de la fuerza bruta por parte de policías estatales interpuso una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado, para denunciar la agresión física y maltrato por parte de los efectivos.

Foto de @andresmtz90

Foto de @andresmtz90

La queja corresponde al hecho suscitado en el estacionamiento de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, misma que de acuerdo a la propia Comisión, es atendida como un asunto relevante debido a la evidencia recabada por un testigo presencial quien grabó un video que circula en las redes sociales.

Y es que cabe mencionar que, de acuerdo a versiones de la afectada, la trifulca se derivó por estacionarse en un lugar exclusivo y presuntamente insultar a personal de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, donde testigos presenciales confirmaron que elementos de la Policía Estatal de Coahuila hicieron uso indebido de la fuerza  en contra de la mujer quien fue jaloneada, pateada, gaseada y detenida por los uniformados.

Empleados y ciudadanos sostienen que mientras la mujer se encontraba en el archivo del lugar en espera de una papelería, un oficial ingresó al edificio, la tomó por la espalda, y la llevó hasta el estacionamiento hacia la unidad 1264 donde intentó subirla sin éxito.

Los transeúntes aseguraron que la civil opuso resistencia, mientras el agente la empujaba para que entrara en la unidad, y al no lograrlo pidió refuerzos, por lo que más de 10 activos arribaron al lugar.

“Me di cuenta que se había estacionado dentro de la junta entonces viene un policía y en lugar de decirle que estaba en un lugar prohibido lo agarra de la cintura bien feo, forcejearon tanto con ella los hombres policías para subirla, la agarraron del pelo fuertísimo incluso era un policía más sanguinario que todo y no la soltaba “ aseguró una testigo.

Lo ocurrido fue grabado por varias personas en dispositivos móviles, mientras que los mismos policías los amenazaban pidiendo que no lo hicieran y se alejaran.

Para no dejarse esposar, Enríquez de la Garza se metió debajo de la camioneta y se tomó de los fierros, mientras dos oficiales mujeres, una rubia y otra de complexión normal y un varón la jalaban de los pies, y le propinaban patadas, de acuerdo con testimonios de los presentes.

 “La señora se metió debajo de la patrulla para ponerse a salvo y la estiraron de los pies, le quitaron los zapatos, el pantalón se lo bajaron hasta medias pompis y como no podían la gasearon y la sacaron llena de hollín, la esposaron y se la llevaron, la señora ya llevaba los brazos moretoneados incluso debe de traer las marcas donde la policía las pateo y yo estoy dispuesta a declarar” declaró Claudia Hilda Hernández Dávila, también testigo de los hechos.

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