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Miedo a las calles

Por San Aelredo AC

“Vivimos rodeados de gran cantidad de mitos, prejuicios, miedos y estereotipos sobre las personas homosexuales que nos nublan la vista y no nos permiten ver la verdad”.                                                           Rinna Riesenfeld. Sexóloga y Escritora.

Un día desperté en mi habitación sola, pensando y reflexionando que hacer y cómo hacerle, me sentí atrapada en este cuerpo de hombre, en cual por supuesto no pedí nacer.

La primera oportunidad que tengo es salir de estas cuatro paredes para después ver que hare con mi vida, por primera instancia pasare al cuarto de mi madre para tomar algunas cositas prestadas no sé, algún lápiz labial, una ropita cómoda de ella y saldré a las calles.

La primera reacción de las personas por la calle fue de asombro como si es el hijo de la vecina, que horror le resulto mariconcito, que mal eso es por no ponerles mano dura a esta bola de pervertidos, decían las vecinas al pasar, pero otros fueron más crueles me atacaron me golpearon y todo porque por querer ser yo misma, al declárale al mundo entero que necesitaba salir de este gran closet en el que estoy ahora atrapada, y de que me sirve sentirme toda una mujer si tengo la apariencia de un hombre, no puede ser, la segunda reacción fue de parte de mi padre que golpeo hasta cansarse diciéndome insistentemente y con voz muy enojada ¡yo tuve un hombre no un joto! Estas palabras me lastimaron más que los golpes, y cuando ya mi padre se cansó de pegarme, mi madre se acercó a mí y me dijo “Hijo se tú mismo y nunca dejes de soñar con lo que deseas”, después de que escuche esas palabras de mi mamá me levante y decidí ya no salir más pero yo en mi interior decía si yo soy una mujer, no es posible que me esté pasando esto a mí, pero en fin me declare inútil y con falta de ánimo para continuar con esta gran lucha que se vivía en mi interior pero se reflejaba en mi exterior.

Salía de mi casa como todo un varón, pero de igual forma en la escuela me comportaba como toda un achica, me rodeaba de puras amigas para checar las nuevas tendencias en la moda, los maquillajes y como la mayoría de ellas (si no es que todas) sabían de preferencia sexual hacia los compañeritos de la escuela, así que ellas con el pretexto de hacer alguna tarea o un trabajo me invitaban a sus casa y sin miramientos mi padre me daba el permiso diciendo, ese es mi hijo que es todo un galán, hasta las chamacas vienen por el a la casa, pero lo que él no sabía era que con ellas era yo misma, me ponía sus ropas, nos maquillábamos (yo muy tenue por supuesto, para que al regresar a la casa no se notara nada de maquillaje), y nos veíamos al espejo lindas y relucientes como todas unas mujeres.

Al pasar de los años conocí a otras personas que como yo sentían estar atrapadas en los cuerpos de hombres,me acerque a una de ellas y le pregunte con mucha curiosidad ¿Cómo le hacían para verse así de guapas y tan femeninas? a lo que ella respondió: Pus primeramente iniciamos con una cosa llamada truco, trabajamos dando placer a los clientes para conseguir dinerito chula, porque la mayoría de nosotros somos excluidas y repudiadas de nuestros hogares, y así le vamos invirtiendo en nuestro arreglo personal, nos inyectamos hormonas, tomas las mismas y después si te va bien en el talón, pos hasta unas de estas te puedes comprar, mostrándome sus pechos como de una bella dama, regrese a mi casa decidida a salirme de ella si mis padre no me comprendía y refugiarme en mi nueva amiga que conocí, pero cuál fue mi sorpresa que al llegar a mi casa la primera noticia que vi en la televisión fue de que la asesinaron, unos vándalos la mataron por ser una vestida como común mente les llaman, ese fue un impacto muy grande en mi vida, así que decidí decirle adiós a ese sueño de ser toda una mujer y tenerle este gran temor a las calles de la ciudad, esperando que algún día la sociedad cambie y entienda que las chicas trans deseamos vivir al igual que todos, sintiéndonos realizadas y sin temores, yo sigo vistiéndome de mujer en casa de mis amigas y cuando se puede en mi casa, najo la supervisión de mi madre, quien me ayuda y me asesora para no verme tan mal.

Las chicas de la letra “T” (Travestis, Trangenero y Transexual) hacemos un llamado a todos los lectores y les pedimos terminar con la TRANSFOBIA que se vive día a día en todo nuestro país.

COMUNIDAD SAN AELREDO AC.

 

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