UNIMEDIOS/ TERESA QUIROZ.- Luego de las declaraciones del Gobernador del Estado, Rubén Moreira Valdez, en donde calificó de mentiroso al Obispo Raúl Vera, este martes el funcionario informó sobre una reunión que sostuvo con el sacerdote, en la que destacaron temas como la remodelación de la catedral, la experiencia del purpurado con el trato a familias con desaparecidos y la seguridad en el Estado. 

Dijo que la relación que mantiene con  Raúl Vera, se encuentra dentro de un marco de respeto y cordialidad y que como en todas las relaciones humanas existen divergencias como las de sus anteriores declaraciones, mismas que son resueltas oportunamente, sin embargo aclaró que en esta reunión sus diferencias políticas no fueron el motivo de la plática.

Esto pesé a que en días pasados el Gobernador dijo: “Mentir es un pecado y eso más que nadie lo sabe el obispo”, al cuestionársele sobre las seberas críticas y opiniones emitidas por el Obispó Raúl Vera, en donde exigió a las autoridades electorales a investigar el origen de los recursos “ilícitos” utilizados en el pasado proceso electoral.

Rubén Moreira, aseguró que no es un delito que el Obispo hable de política dentro de la homilía ya que no el Estado y el país, ya no se encuentran en un proceso electoral, pero aclaró que lo que si es delito es hablar sin pruebas y duda que Raúl Vera las tenga..

Y es que durante la tradicional misa dominical ejercida por Raúl Vera, se dijo lo siguiente: “Las mexicanas y los mexicanos, que ya estamos padeciendo bastante por la corrupción de las instituciones públicas, no queremos soportar en los próximos seis años un narco equipo político en el poder

 “No podemos dejar de exigir (como ciudadanos) a quienes tienen que verificar el pasado proceso electoral, que investiguen la procedencia del dinero que se introdujo en dicho proceso mediante artificios sucios, que forman parte de los circuitos del lavado de dinero”.

En la misa, se consideró que los sacerdotes católicos y pastores de otras agrupaciones religiosas no se deben convertir “en falsos profetas” y hacerse del lado de quienes pretenden “acallar las voces proféticas que hoy se levantan para reclamar justicia y rectitud de parte de quienes están al frente de las instituciones públicas, que deben clarificar a fondo el proceso electoral”.

No podemos, dijo, “con la excusa de una falsa paz social, avalar un proceso lleno de irregularidades y hasta de faltas criminales como es el acudir al lavado de dinero, cuya procedencia se quiere cobijar por medio de procedimientos obscuros, que encubren delitos muy graves”.

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