Con información de CNNMÉXICO

Tras 10 días de receso por las vacaciones de Semana Santa, los legisladores mexicanos reinician sus actividades y comienzan el último mes del actual periodo de sesiones del Congreso, en el que buscarán concretar varias reformas clave y un relevo en el Instituto Federal Electoral (IFE). cnnnacional

El tema que los partidos marcan como prioritario es la reforma en telecomunicaciones, que a finales de marzo quedó aprobada en la Cámara de Diputados y debe ser revisada por el Senado. Además, intentarán impulsar una ley en matertia de bullying escolar, así como una reforma a la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Miguel Barbosa, líder de los senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo este lunes que “sin duda” se tendrán que resolver la reforma en telecomunicaciones, los temas del combate a la corrupción y la deuda en los estados —ambas a nivel constitucional—, y que espera que haya consenso para que se concrete una legislación sobre bullying.

Acerca de la reforma en telecomunicaciones, señaló que “no se le puede pedir al Senado una aprobación fast track, una aprobación al vapor, una aprobación sin discusión, y por tanto los grupos (parlamentarios) van a asumir una posición de construcción”.

El senador rechazó que exista presión de los llamados “poderes fácticos” para influir en la reforma.

“No veo yo a los poderes fácticos interesados en influir en las bancadas, no los veo, o les pidieron que no influyeran en las bancadas, porque bien pudo haber sido una petición del propio gobierno, no se muevan (…) pero se equivocan también los poderes fácticos, porque nosotros no legislamos en función de ellos, ni para bien ni para mal”, dijo.

La reforma en telecomunicaciones plantea modificar la Constitución para abrir la competencia en el sector, a través de medidas como limitar el porcentaje de mercado que podrán controlar los concesionarios de radio, televisión o telefonía.

El documento fue presentado al Congreso por el presidente Enrique Peña Nieto con el apoyo de las dirigencias de los principales partidos —el Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y el PRD—, que en diciembre pasado firmaron un acuerdo político conocido como el Pacto por México.

La reforma fue aprobada en la Cámara de Diputados luego de dos semanas de negociaciones entre las bancadas y de que algunos legisladores de la izquierda denunciaran supuestas presiones de empresarios del ramo, para que avalaran cambios a su favor.

A finales de marzo, los líderes de los principales grupos parlamentarios del Senado dijeron a medios por separado que revisarán el documento con calma y planean reunirse con los sectores involucrados: concesionarios, funcionarios y académicos.

“(Vamos a) empezar a trabajar, tomarnos el tiempo, analizarlo, reflexionarlo. (…) Es una ley, sin duda alguna, que tiene, desde mi punto de vista, fui secretario de Comunicaciones y Transportes, una trascendencia fundamental en el desarrollo y en la competitividad de nuestro país”, dijo el 21 de marzo el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa Patrón.

Los partidarios de la reforma afirman que su instrumentación impulsará la economía porque permitirá la creación de más empresas y que los usuarios tengan mayores opciones para contratar servicios.

Algunos senadores consultados por CNNMéxico han señalado quebuscarán modificar algunos puntos del documento, como los plazos para que el Congreso adecue las leyes secundarias correspondientes o las reglas para permitir inversión extranjera en telecomunicaciones.

Si la iniciativa es modificada, tendrá que regresar a la Cámara de Diputados para una nueva revisión.