POR EDUARDO SANTOS

UNIMEDIOS / SALTILLO.- La adopción es un asunto de protocolos que se deben de seguir, con trámites que quizá dificultan el proceso, sin embargo son necesarios para garantizar la seguridad del adoptado que ya sufrió de quebrantamiento de sus derechos desde el seno familiar, así lo consideró María Teresa Araiza Llaguno, Procuradora de la Familia en Coahuila.María Teresa Araiza Llaguno

La funcionaria señaló que a través de estudios socioeconómicos, e incluso pruebas psicológicas, es como la Procuraduría de la Familia en Coahuila llega a la certeza absoluta de que el menor se queda con la mejor familia.

 “Más que difícil, tiene que ser eficiente y eficaz, lo que se protege en una adopción es que el niño, la niña o el adolescente vaya a una familia que le brinde la protección a sus derechos que le fueron violentados en su familia biológica, porque si no, no estaría en esa posición”, destacó.

Un problema en el tema de la adopción, reveló, es que los niños mayores de 8 años y más aún los adolescentes tienen menos posibilidades de ser considerados para adoptar y esto hace que la demanda por los más pequeños crezca, poniendo de este modo a competir a los posibles padres adoptivos.

“Encontramos que muchas veces hay mucha más demanda que los niños son liberados jurídica y psicológicamente en ciertos rangos de edad”.

Respecto a la iniciativa que se maneja en el Congreso del Estado sobre el derecho a la adopción que respalda a las parejas del mismo sexo, Araiza Llaguno mencionó que la Procuraduría de la Familia respeta lo que la ley señale.

“Yo soy una funcionaria pública y tengo que atender a lo que la ley diga; las leyes se hacen con el consenso de lo que piensa y siente una población, con una perspectiva de derechos humanos, y la Procuraduría de la Familia acata lo que la ley disponga”.