UNIMEDIOS/ JESSICA ROSALES.- En Coahuila las enfermedades renales se han convertido en un padecimiento común; sin embargo, quienes lo padecen tienen que asumir los costos del tratamientos, por lo que el 25 por ciento de los casos fallece por falta de recursos para tal efecto.

Maribel Aguilar, representante de la Asociación GAPIR, dedicada al apoyo de estos pacientes, explicó que cada año reciben 50 casos, pero señaló que muchos de ellos mueren en espera de un trasplante o por no contar con el recurso para las diálisis y hemodiálisis que llegan a costar de mil 700 hasta 8 mil pesos por sesión, ya que cada enfermo requiere de tres sesiones por semana.

Solicitó el apoyo a particulares y a los gobiernos para unirse a la causa y atender pacientes que no tienen acceso a seguridad social, ya que además el seguro popular no cubre este tipo de enfermedad.

En entrevista realizada en Red Noticias de la Agencia Unimedios, Maribel Aguilar subrayó que en fechas pasadas el Presidente de la República se comrpometió a apoyar a jóvenes menores de 18 años, lo cual nunca se cristalizó.

Indicó que regularmente los donantes de riñón son en principio los padres, en segundo lugar los hermanos y a partir de ahí los parientes poco  colaboran para salvar la vida de algún familiar.

Destacó que ante ello, los enfermos tienen que esperan un trasplante de una lista y en el caso de hospitales privados pagar desde 300 hasta 800 mil pesos “Hay personas que se trasplantan hasta 5 veces pero otras que nunca llegan a hacerlo”, dijo.

Las principales causas de esta enfermedad asintomática son el poco consumo de agua, la falta de ejercicio y el sobrepeso, y las personas con mayor riesgo de padecerla son aquellas que presentan un cuadro de obesidad en cualquiera de sus niveles.

Por ello, recomendó realizarse un chequeo médico periódico ya que dijo cuando presentan síntomas es que la persona se encuentra en una etapa 4 ó 5 difícil de revertir.

Maribel Aguilar además de ser representante de esta Asociación vivió en carne propia las consecuencias de una enfermedad renal, realizándose diálisis en el último año de su carrera en Ciencias de la Comunicación, pero su hermana Cecilia le regaló un milagro y un trasplante le permitió continuar su vida con una calidad que había perdido.

Ahora busca apoyo para otros enfermos que igual que ella, están en una situación difícil y que a causa de la falta de recursos en muchas de las ocasiones mueren sin que ninguna institución ni pública y mucho menos privada, asuma el costo de los tratamientos.

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