UNIMEDIOS/ TERESA QUIROZ.- Su único delito es  vivir en la pobreza. Paulin cuenta con camión viejo en el que vende melón,  pero las condiciones en las que se encuentra su vehículo que por años ha servido para el sostén de su familia, ha sido motivo para que tránsito municipal amenazara con llevárselo al corralón, pues en opinión de la autoridad municipal genera mal aspecto y es un foco de infección.

Regularmente el camión se encuentra estacionado frente a su casa, salvo los fines de semana que se dispone a vender melones por la ciudad:  “Yo utilizó ese camión para trabajar, porque vendo melones y si no tiene la pila ahorita es porque después me la roban,  si tuviera donde dejarlo entonces lo guardaría ahí, pero donde esta no estorba y si tiene uso” explicó Paulin, al oficial.

Sin importar la justificación, el oficial Santos López abordo de la patrulla 7666  acudió este mediodía a la casa del afectado, y admitió que por iniciativa propia decidió llevárselo sin que hubiera ningún reporte de vecinos,  y además exigió que se pagaran mil pesos al servicio de grúa que lo acompañaba para evitar llevarlo al corralón.

El oficial se escudó bajo el operativo Bronce, acción instruida por el alcalde, Jerico Abramo, para retirar vehículos abandonados  que pudieran servir como refugio de maleantes; sin embargo, existen gran cantidad de casos como este en donde los propietarios cuentan con unidades viejas en las que trabajan y otros definitivamente los mantienen estacionados por falta de recurso para su reparación, pero sin importar la diferencia todos son señalados, -según se evidenció- por el propio oficial de tránsito municipal.

“A veces son los vecinos los que se quejan, y aquí es raro porque ellos lo están apoyando, puede ser que se hayan puesto de acuerdo, ya que la notificación se le entrego desde ayer” expresó el transito al ver el apoyo que recibia el afectado por parte de los colonos.

Cabe señalar que las solicitudes para verificar el estado de los vehículos y proceder al retiro son enviadas al Departamento de Tránsito, donde personal asignado al operativo Bronce efectúa una inspección del sitio donde se ubica el vehículo y se deja una notificación al dueño del auto para que en determinadas horas retire el carro de la vía pública; después del plazo estipulado si no se ha efectuado la acción se procede a trasladar el vehículo por medio de una grúa al corralón.

No obstante, el funcionario municipal, desconocía este señalamiento, pues él aseguró que ni un vecino emitió alguna queja y reconoció que al contrario defendieron el uso de la unidad, alegando que el dueño si lo ocupaba para trabajar.

El oficial, explicó que la primera acción que se realiza es el verificar que el vehículo señalado este en estado de abandono, al llegar el personal del Operativo Bronce se entrevista con vecinos a quienes se les pregunta el tiempo que tiene el auto descompuesto o abandonado, después se procede a dejar una notificación en la que se avisa al dueño del auto que debe retirarlo o de lo contrario será enviado a una pensión, acciones que en esta ocasión no se llevaron a cabo, pues solo se dejó la notificación 12 horas antes de intentar llevárselo.

A decir de los propios colonos, el funcionario municipal, olvidó que las acciones que efectúa el Operativo Bronce van encaminadas a prevenir el delito, ya que vehículos en abandono impiden la libre circulación del tráfico, así como en algunos casos genera que gente que haya cometido una falta administrativa o un delito los use para esconderse y no el perjudicar a la ciudadanía llevándose el instrumento de su única fuente de empleo.

Reporteros de UNIMEDIOS solicitaron información a la autoridad vía telefónica y se explicó que  en estos casos es necesario utilizar el criterio, y al manifestarle estos datos al oficial, el conductor de la grúa se dirigió al tránsito con la clave 78 ordenándole que se retiraran del lugar, sin más comentario el oficial subió a su patrulla y se fue.

A raíz de esto, se han comenzado a generar otras denuncias públicas en las que señalan que algunos oficiales argumentando el operativo Bronce y siempre acompañados de una grúa amenazan a dueños incluso de carros de comida rápida como hamburguesas y hot dogs, que regularmente se colocan frente a las casas de los propietrios, pidiéndoles cantidades de hasta mil pesos con el objetivo de no llevarse sus herramientas de trabajo.

Con imágenes de Raymundo Bazaldúa

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