UNIMEDIOS/ Jazmín Hilario.- Cientos de fervientes creyentes católicos se congregaron en la Catedral de Santiago a donde llegaron este miércoles las reliquias del Beato Juan Pablo II, cuya visita esperan eclesiásticos, contribuya para recuperar la paz en México y sirva de esperanza para los coahuilenses.

Una  ampolleta con su sangre,  además de algunos artículos que utilizó el Beato Juan Pablo II, fueron exhibidas en el templo en el cual se aglomeraron cientos de feligreses, buscaban contemplar  y  tocar las reliquias del pontífice de la Iglesia Católica.

Las Reliquias del Beato Juan Pablo II fueron custodiadas dentro de la Iglesia por autoridades eclesiásticas y laicos, quienes en todo momento resguardaron el orden entre los fieles y pidieron respeto para escuchar la lectura eucarística.

El coro de la Iglesia,  acompañado de los católicos, entonaban en una sola voz los cantos religiosos,  mientras el obispo de Saltillo, Raúl Vera López bendecía las reliquias con incienso y pronunciaba una breve oración sobre la visita a nuestra ciudad de este importante acontecimiento.

Peticiones para mejorar la salud, encontrar a personas extraviadas, por la paz del mundo, así como agradecimientos y milagros de fe, fueron los testimonios que se vivieron dentro de la congregación católica, donde las lágrimas no se hicieron esperar por parte de los asistentes ante la emoción de tener cerca una parte del que fuera uno de los papas más queridos en México.

El obispo de Raúl Vera, calificó este hecho como una forma de bendecir a Coahuila e  indicó que el Beato Juan Pablo II está intercediendo por la población mexicana, además de destacar la labor que dejó dentro de la Iglesia Católica, uno de ellos fueron los escritos que dejó donde refleja la realidad que ahora se vive.

“Nos dio muchos documentos, hay muchos mensajes de él muy vivos, muy impregnados del evangelio para la realidad que vivimos, porque él antes de venir a los países reciba una información exhaustiva de cuál era la situación del país,  y entonces el Santo Padre nos daba su palabra y así conoció la situación del mundo”, sostuvo al respecto.

Al término de la celebración, las filas de católicos que esperaban afuera de la Iglesia crecían cada minuto y continuaban por las calles de Hidalgo, Aldama y Bravo, mismas que fueron cerradas por autoridades municipales.

Provenientes de Monclova, las Reliquias del Beato Juan Pablo II permanecerán en la Catedral de Saltillo hasta las 5:30 de la mañana del miércoles, después se oficiará la misa donde lo despedirán y de inmediato saldrá con rumbo a la ciudad de Monterrey.

Llegó en el momento adecuado

El Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, se mostró entusiasta al decir que siempre que México era visitado por el papa Juan Pablo II algo bueno pasaba y destacó que en esta ocasión, espera que la paz sea la que se instale en el país.

“Yo creo que algo va a pasar, cuando él vino a México dijo que había elegido un pontificado itinerante porque en México había notado que cuando él iba algo pasaba, ojalá que lo que pase por aquí sea la paz”, sostuvo.

Añadió: “Ojalá que con motivo de esta visita que se hace por las Diócesis de México de sus Reliquias, que esto nos mueva como iglesia de México a tomar los mensajes que dio a los distintos grupos sociales a los que les hablaba”.

Finalmente,  pese a los tiempos que se viven actualmente en el estado, exhortó a la población a no tener miedo, pues de ser así, dijo, la población continuará en la ignorancia y viviendo injusticia social.