UNIMEDIOS.- Las ráfagas de viento atípicas que se registraron ayer en la mayor parte del territorio coahuilense ocasionaron la caída de árboles, cables de energía eléctrica, espectaculares e incluso una descarga eléctrica inició un incendio en la Sierra de Zapalinamé, informó Francisco Martínez Ávalos, director de Protección Civil.

Manifestó que el municipio que más resintió los efectos de este fenómeno natural fue Piedras Negras, pues ahí las rachas de aire alcanzaron los 110 kilómetros por hora que ocasionó el desplome de 30 árboles y la ruptura de cables conductores de electricidad en diversas colonias, así como la precipitación de 76 milímetros de lluvia. Afortunadamente no se registraron personas lesionadas.

En el caso de Saltillo y los municipios aledaños, los ventarrones solamente alcanzaron los 60 kilómetros por hora y derribaron un espectacular en el bulevar Isidro López Zertuche antes de llegar a la Avenida Universidad.

Sin embargo, un rayo de la tormenta eléctrica provocó que se iniciara un incendio en la Sierra de Zapalinamé, siniestro que ya se está combatiendo con brigadas de la Secretaría del Medio Ambiente, de Protección Civil del Estado y el Municipio y un grupo de voluntarios, entre otros.

En Ciudad Acuña los vientos llegaron a los 90 kilómetros por hora y ocasionaron que se cayeran nueve árboles y cables de energía eléctrica, mientras que en la Región Carbonífera las rachas se registraron entre los 50 a 60 kilómetros por hora, sin daños que lamentar.

Martínez Ávalos reportó que para hoy aún se mantiene el pronóstico de algunas precipitaciones en diversos municipios, con vientos moderados del sureste y con ráfagas de alrededor de 50 kilómetros por hora por la noche, condiciones que prevalecerán hasta el día de mañana sábado.

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