Por Astor Ledezma

Ahora que sabemos que el movimiento #YoSoy132 es una estrategia construida por la casa de campaña de López Obrador, que ni la guerra sucia en los medios de comunicación ha logrado mover las posiciones de los candidatos en las encuestas, y que la esperanza que algunos tenían en las cifras emitidas por periódico Reforma se fue diluyendo cuando resultó que la distancia entre AMLO y EPN no era de cuatro, sino de más de diez puntos, es poco probable que haya elecciones cerradas este primero de Julio.

Simpatizantes de Andrés Manuel se han dado a la tarea de promover el “voto útil” en la población, pidiendo a aquellos que ven a JVM como su candidata, declinen a favor del PRD.

Si los seguidores de Obrador son tan organizados, ¿porqué no entregan su “voto útil” al proyecto de Josefina?

Al final de cuentas es lo mismo (debido al empate técnico entre estos dos candidatos) pero los perredistas no están dispuestos a ceder; desean imponer a su candidato a toda costa, a pesar de promover una estrategia (el “voto útil”) que ni ellos estarían dispuestos a seguir en caso de no verse favorecidos.

Está claro que el verdadero voto útil es el que se otorga por convicción.

Quedan pocos días para las elecciones, y es difícil que en ese lapso suceda alguna situación que genere un vuelco en las preferencias electorales. Si las encuestas continúan como hasta ahora, se espera que AMLO obtenga un segundo lugar, seguido muy de cerca por la candidata del PAN. Y Quadri alcanzará su registro.

Lo que se pronostica es que Andrés Manuel no aceptará su derrota, y acusará al gobierno, al IFE, a las televisoras (y a toda institución que se le venga a la mente) de armarle un fraude.

Tal vez no lo haga directamente, pero al menos su partido convocará a una gran manifestación exigiendo voto por voto, casilla por casilla, como ya lo ha dejado entrever en recientes apariciones públicas, al decir que es posible que se geste una nueva estafa (la de hace seis años nunca se pudo comprobar) y que había que exigir el conteo de los sufragios.

Lo que esperamos no suceda, es que vuelva a hacer campaña durante el próximo sexenio, acusando al sistema, colgándose de su movimiento para evadir la ley electoral.

Conocemos a López Obrador, y sabemos que no confía en la democracia cuando ésta no le favorece.

Al parecer se terminaron las estrategias. Ya no hay nada que impida que AMLO obtenga su honroso segundo lugar.

@ledezma_astor

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